jueves, 13 de agosto de 2015

Las primeras mujeres de color en colgarse medallas

-ADN de Atletas-

Por : L.A.Ortiz

Alice Coachman y Audrey Patterson. Fueron las primeras mujeres de raza negra que ganaron medallas en los Juegos Olímpicos. Sucedió en Londres 1948, pero en EE.UU seguía la segregación racial.


De niña prefirió tomar por el camino con más obstáculos: cruzaba las cercas de los jardines saltando en lugar de ir por las veredas y corría a la par de los varones por su Albany natal. Pero en el Estado de Georgia, en el sur de Estados Unidos, las leyes raciales no permitían que los blancos se juntaran con la gente de raza negra. Sucedía en los cines, en los bares y en las escuelas.


 La niña nacida el 9 de noviembre de 1923 era uno de los 10 hijos del matrimonio Coachman  y fue inscripta como Alice Marie. Pasó su infancia en los años ’20 y fue creciendo en los ’30 bajo la más dura segregación racial, menos para el ejército que preparaba a blancos y negros para la Segunda Guerra Mundial. Muchas veces le preguntaba Alice a su madre: “¿Por qué no puedo correr con las demás niñas en la pista?”, y recibía la respuesta tajante: “Eres negra, como tu bisabuela, como abuela y como yo, por eso no puedes”.


Sus ruegos se hicieron escuchar y a los 16 años entre una maestra y una tía lograron que recibiera una beca deportiva. Se especializó en el salto en alto, lo mejor que hacía. Su mente apuntaba a los Juegos Olímpicos, que debieron ser suspendidos en 1940 (la XII edición en Helsinki, Finlandia) y luego los de 1944 (la XIV edición en Londres, Inglaterra).

Alice seguía practicando y ganando  torneos hasta que, en tiempos de paz, logró imponerse en los selectivos de EE.UU. para representar a su país en los XV Juegos Olímpicos de la Era Moderna en Londres 1948.

Otra historia paralela sucedía en Nueva Orleans, Lousiana. El 27 de setiembre de 1926 se produjo el nacimiento de Audrey Patterson, que también debió luchar contra el racismo por su piel morena. La flaquita de  cara angulosa resultó becada, por su velocidad, para los 100 y 200 metros en la Universidad de Tennesse.

Lo demostró en los torneos clasificatorios para los Juegos de Londres.  Las morenas eran mayoría en el equipo atlético de Estados Unidos, con 9 de las 12 atletas de raza negra.

En Londres ’48 regresaron los Juegos tras la Segunda Guerra y no se permitió la participación de Alemania y Japón. La Unión Soviética no quiso intervenir.

Audrey Patteron corrió en los 100 metros y no logró acceder a la final, que ganó la holandesa Fanny Blankers-Koen (“La mamá voladora”).  Pero en la carrera de los 200 metros fue una de las finalistas que vio ganar el oro a la holandesa y la plata a la británica Williamson. A Audrey Patterson le quedó el bronce y el 6 de agosto del ’48 entró en la historia por ser la primera de raza negra en colgarse una medalla olímpica, aunque el día 7 le volvió a sonreír a otra atleta morena. En la competencia de salto en alto, Alice Coachman pasó el listón en 1,68 metros, lo mismo que la británica Dorothy Tyler, en un intento más y la francesa Micheline Ostermeyer, que saltó 1,61. Fue mientras el argentino Delfo Cabrera ganaba la maratón.

La niña que saltaba verjas era la primera mujer de raza negra en ganar la medalla de oro olímpica. Se había derribado la barrera de los triunfos de las mujeres blancas, menos en Albany, la ciudad de Alice.

Fue recibida en un auditorio con los negros de un lado y los blancos del otro, y recordaba la atleta: “El alcalde no me dio la mano. Además, me hicieron salir por una puerta lateral”.

Alice y Audrey marcaron el camino de la incursión ganadora de mujeres negras en el atletismo mundial.

-ADN de Atletas-