sábado, 17 de octubre de 2015

La hora de la verdad

-ADN de Atletas-

Comienza la etapa  de cuartos de final donde el margen de error se reduce. Los protagonistas y sus puntos salientes





Estos serán los actores del primer cuarto en Twickenham, y así llegan:


Sudáfrica
En el rendimiento más aleatorio en un Mundial empezó con una merecida derrota ante Japón, que conmovió al mundo del rugby, y siguió con tres éxitos con su ADN: juego físico, directo y con solidez defensiva.
Su jugador estrella: Lood de Jager. Hizo olvidar al lesionado Victor Matfield con su gran tarea en los lineouts, errando solamente un tackle de 49 y ganando la línea de ventaja en 21 oportunidades.
El punto más alto: los 3 tries de Bryan Habana en 19 minutos que le permitieron al moreno igualar el record de Jonah Lomu como goleador histórico en Mundiales.
El punto más bajo: el hecho de caer ante Japón en la última jugada de un partido electrizante los sometió a una presión a la que el coach Meyer y sus jugadores resistieron.
Las perspectivas: muy buenas, a partir de que pudieron revertir el big bang de su derrota. Las lesiones de De Villiers y la mencionada de Matfield trajeron aire fresco y dinamismo en el eje ofensivo del equipo y en la cocina de los delanteros.

                                 
Gales                                  
Clasificó con sangre sudor y lágrimas, si tenemos en cuenta la serie de lesiones que ha debido soportar a lo largo de la primera fase y las vísperas del campeonato. Asombra recordar los nombres que quedaron en el camino y comprobar su clasificación.
El jugador estrella: Dan Biggar. El de los increíbles tics cuando se apresta a encarar una conversión. El General galés, el que aporta calma en la tempestad de los Dragones con una furiosa defensa y un muy confiable ataque.
El punto más alto: el triunfo en Twickenham ante el dueño de casa, que se convertirá en uno de los sucesos más importantes en la historia del rugby galés; dominado en las formaciones fijas, con diez puntos de desventaja con media hora de juego por delante, y sumando tres lesionados más en ese cotejo, concretó una hazaña.
El punto más bajo: además del catálogo de lesiones, la imposibilidad de penetrar el muro australiano con dos hombres más que los Wallabies en los momentos de definición de su duelo en la Catedral del Rugby.
Las perspectivas: hay que otorgarle un enorme crédito a este plantel que se sobrepuso a los infortunios de las lesiones. Con su enorme corazón y con la guía del astuto Warren Gatland saldrán fortalecidos de estos inconvenientes


-ADN de Atletas-